viernes, noviembre 13, 2009

La “misión” de Rubalcaba

Me honro de mi amistad con el autor del artículo.

Un artista del embuste

Pero a él ya se lo he dicho: debe profundizar en esa idea que ha dejado apenas esbozada, "la idea de misión".

¿Qué persigue Rubalcaba? ¿Cuál es su propósito? ¿Cuál el ideario que impulsa sus actos? Son preguntas que me intrigan.

El cómo ya lo sabemos y lo ha plasmado a la perfección -empezó con la demolición del sistema educativo- pero, ¿y el porqué?

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3 comentarios:

Carlos56 dijo...

“La de Rubalcaba es, pese a lo sonoro de sus actos, una maldad pequeña y como funcionarial que se agota en sí misma.”

Ya está dicho. No hay misión. Es un puñetero funcionario, del partido o del gobierno. Su única misión es poner su inteligencia y entusiasmo al servicio de la función encomendada. El respeto a la ley lo es sólo en sus aspectos formales y cuando los actos puedan quedar expuestos al escrutinio público, nada más.

Oroel dijo...

Querido Carlos56:

Me cuesta creerlo. Primero, no es la suya una maldad pequeña. Los efectos de sus actos más celebrados son gravísimos. La planificada destrucción de la educación -porque a estas alturas no creo que los resultados obtenidos hayan sido inadvertidos e impremeditados, porque si así fuera se hubieran volcado en remediarlos-, sus mentiras sobre el GAL -“ni hay pruebas ni las habrá”- o su maquiavélica manipulación del 11-M han dejado una impronta tal que puede asegurarse sin exageración que han cambiado para mal la historia y la sociedad españolas.

Y segundo, ¿poner su talento al servicio de un ser notoriamente inferior como Rodríguez? ¿Es Rodríguez el que planifica y decide y Rubalcaba el que obedece y ejecuta?

A estas alturas, si eso fuera cierto, hay que pensar que Rubalcaba tiene ya un nivel suficientemente elevado como para permitirse disentir de unas encomiendas notoriamente mezquinas o malvadas. Y no lo hace. Luego, aunque sólo se prestara a la obediencia, y no fuera él, como creo, el cerebro, está conforme con el proyecto. ¿Y por qué lo está? Esta pregunta retoma mis dudas. ¿Qué aspira? ¿Qué pretende? ¿Cuál es su ideario? ¿Está conforme su ideario con lo que le encomiendan?

Las preguntas, sea él quien planifique o sólo quien ejecuta, siguen siendo válidas. No creo que la sola obediencia funcionarial justifique y colme sus aspiraciones, o que no tenga otras propias. Me cuesta, ya digo, creerlo.

Natalia Pastor dijo...

Rubalcaba se caracteriza, sobre todo, por su habilidad para asegurarse su propia supervivencia y por mantenerse en el poder a toda costa,moviendo los hilos de la política con movimientos silenciosos e inapreciables a simple vista.
Es la reencarnación de Fouché.


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