sábado, noviembre 28, 2009

El tonto esférico (II)

Nuestro particular tonto esférico hizo, cómo no, su particular aportación a las muchas reflexiones que se vertieron sobre el Muro de Berlín en el vigésimo aniversario de su caída, hace de esto unos días.

Y como cabía esperar, fue la más estúpida y falsa de todas: comparó la caída del Muro de Berlín con la muerte de Franco, dos acontecimientos incomparables por magnitud, trascendencia y significado.


Zapatero compara la caída del Muro de Berlín con la muerte de Franco

"Fue un muro pesado, una losa muy dura para nuestra historia y por tanto sabíamos lo que significaba la libertad, lo teníamos muy vivo en la carne, en nuestra experiencia", dijo.

Zapatero tenía quince años cuando murió Franco, y a pesar de que siempre se retrotrae a la muerte de su abuelo, al que no conoció, lo cierto es que vivió en una familia acomodada y perfectamente integrada en el franquismo. Es sorprendente que hable en primera persona del plural, explicando como propia una experiencia que le es totalmente ajena y que desde luego no sufrió.

Y comparar el franquismo con las dictaduras socialistas del Este europeo es una monumental tergiversación de la Historia, falsa e injusta, que o magnifica el régimen autoritario de Franco hasta niveles irreales o minimiza la crueldad del régimen soviético.

Se calcula que durante los años que el Muro se mantuvo, murieron unas novecientas personas tratando de cruzarlo. Y cuando por fin se abrieron a lo largo de aquel año 1999 como cauce alternativo las fronteras entre Hungría y Austria, miles de personas procedentes de Alemania del Este y de otros países se agolparon para escapar de aquel régimen. Es sabido que las fronteras españolas nunca tuvieron aquel nivel de vigilancia extrema, y nunca se supo que la población española se abalanzara sobre ellas intentando salir, ni hubo nunca, salvo durante los últimos meses de la Guerra Civil, ningún éxodo masivo.

Los turistas viajaban a España con normalidad y en cantidad creciente hasta alcanzar cifras millonarias durante los últimos quince años del franquismo.

Muerto Franco, en 1976 Solzhenitsyn viajó a España donde informó que, por ejemplo, mientras que aquí se podían hacer libremente fotocopias, en la URSS había que tener un permiso especial y aún se copiaban a mano manifiestos y novelas. No trato de minimizar la censura o el recorte de libertades que sufrió la población española, sino darles la perspectiva adecuada que la comparación de Zapatero distorsiona absolutamente.

La caída del Muro tuvo un significado muy distinto a la muerte de Franco, y la importancia de la liberación que supuso para millones de personas no resiste ninguna comparación con lo sucedido en España.

Rodríguez vive su propia realidad. Y, peor, se la cree.

Pero quienes la hemos vivido y tenemos nuestra propia experiencia de los hechos nunca podremos creerle.
...

9 comentarios:

Alejandro dijo...

Pero ¿es que no ves que a esta gente les encanta hacer esto?

Les encanta ponerte en una postura tal que acabes aún a tu pesar "defendiendo" a Franco.

Yo mismo, frente a ciertas manipulaciones históricas realmente escandalosas por lo falsas, infantiles y tendenciosas, me he visto en esta tesitura y me han acabado acusando de "justificar" el régimen de Franco. ¡A mi!

Es una trampa muy sencilla. Si yo digo que Franco fue el mayor genocida de la historia (o que lo que tuvimos fue una invasión y no una guerra civil -verídico-) siempre saldrá un pardillo que diga. "hombre, no, eso no es cierto, no exageremos...".

Ya está, ya lo he conseguido. AL grito de "franquista" ya puedo invalidar cualquier cosa que diga. Porque ¿quién va a escuchar lo que dice un maldito fascista defensor de dictadores?.

Lo hemos visto mil veces ¿cuántos "debates" en los blogs han acabado en un callejón sin salida cuando el/la de siempre ha acabado con un "pero al fin y al cabo, que se puede esperar de los que no condenan el franquismo"?

Es una forma de desprestigiar los argumentos del adversario y de invalidar y desviar cualquier discusión incómoda hacia un punto muerto.

Yo casi estoy dispuesto a admitir que Franco se desayunaba todas las mañanas un par de niños crudos con tal de que no me saquen más el temita y se "rebajen" a discutir de los temas que de verdad nos afectan a los españoles.

Carlos56 dijo...

Estimado Oroel:

Hay muchas otras diferencias además de las que señalas. Si se trata, por parte de ZP, de describir la sensación de los pueblos sometidos a una dictadura, hay una fundamental: Franco SE murió, el muro NO SE cayó, lo derribaron, lo que si se cayó fue el comunismo.

Admitamos que Franco y Muro son dos símbolos y que lo importante es que franquismo y comunismo cayeron. Sigue siendo una falacia. El comunismo, como régimen e idolología, cayó en toda Europa desbordado por las circunstancias. El franquismo, como régimen, pactó una transición.

Y me temo que es ahí donde ZP intenta reescribir la historia.

Por cierto Alejandro. Muy interesante lo que comentas sobre los desayunos de Franco. La única referencia que he encontrado es a unas migas castellanas. Dado lo indigesto de las migas y los niños aún no me decido por cual es la versión más verosímil.

Un abrazo a todos. Carlos56.

Oroel dijo...

Estimados Alejandro y Carlos56:

Lo que puedan decir o esgrimir como argumento para descalificarme estos sedicentes -que se dicen a sí mismos- socialistas, es algo que me importa menos que nada. Creo que ya sabéis que no me merecen ningún respeto y que no les reconozco ninguna legitimidad extra, más allá de la que les otorgan la Constitución y las leyes. Y sólo esas: ni un gramo más. A quienes les conocemos no nos pueden dar lecciones de nada. La historia del PSOE, lejana y reciente, es una historia de vergüenza y de ignominia: su colaboración con Primo de Rivera, su radicalismo revolucionario y violento, su identificación con el marxismo, su participación en el alzamiento del 34, su represión en retaguardia durante la Guerra, el expolio que perpetraron sus dirigentes para asegurarse un exilio acomodado, su desaparición durante el franquismo, su falta de honradez cuando han alcanzado el poder en la democracia, su apoyo al nacionalismo separatista antes y su transmutación en él más tarde, su profundísima incompetencia, el arribismo de dirigentes carentes de preparación y principios, la forma en que toman la Administración, como cuervos, cuando llegan al poder, como un auténtico ejército de ocupación repartiéndose el botín...

Una de sus armas, claro, es la mentira, y como una variante de ella, la falsificación histórica. A veces, tal como dice Alejandro, me he visto en la tesitura de defender a Franco, pero no, como aclaraba inútilmente, por nostalgia del franquismo, sino por simple amor a la verdad.

Frente a ello, qué pensar de una gente que homenajean sin rubor a Carrillo, reconocido genocida y amigo personal de Ceaucescu.

Rodríguez miente siempre, y como mentiroso compulsivo que es, tampoco podía dejar de falsificar la Historia. Aunque quizás contribuya a ello su oceánica ignorancia.

Alejandro dijo...

Lo que no tengo claro de todo este asunto es, si por "amor a la verdad", merece la pena darle armas a esta gente y permitirles gratuitamente usar el argumento de que eres un franquista.

Los dictadores y criminales de izquierdas aparecen envueltos (nos guste ono) para mucha gente de un halo de "romanticismo revolucionario" que los exime de su lado criminal. Por lo tanto tratar de luchar contra ellos con el "y tú más" parece un esfuerzo inútil.

Tu "amor a la verdad" es estéril, ya que esta verdad no encuentra terreno abonado para germinar.

Por eso uno no puede dejar de pensar (aunque no convencido del todo) que hay guerras que no merece la pena luchar, que hay que concentrar los esfuerzos dialécticos y de comunicación en los problemas actuales y dejar que sean ellos los que pierdan tiempo y esfuerzo en rememorar el pasado.

No lo sé.

Oroel dijo...

Estimado Alejandro:

Pienso que toda claudicación es una derrota, y la renuncia a presentar batalla, si bien incruenta y meramente dialéctica, es una derrota. No creo que se deba renunciar nunca a la defensa de la verdad, y creo que a largo plazo esa es una batalla que se ganará siempre... Pero a largo plazo.

Hablamos de la verdad histórica, de hechos ciertos y comprobados, documentados... Pues bien, trata ahora de justificar, o simplemente de desmontar algunas de las falacias que se utilizan en Aragón contra el trasvase. No estoy diciendo que se defiendan las tesis trasvasistas, sino simplemente que se rechacen las mentiras que se emplean para oponerse a él.

Puede haber razones ciertas que justifiquen la oposición al trasvase, no lo niego, pero la mayor parte de las que se emplean son falsas. Oponte a esas, trata de rebatirlas y sabrás lo que es el desaliento y la impotencia.

¿Otra de esas batallas perdidas en las que la verdad debe replegarse ante la superioridad abrumadora de la mentira? Parece que en Aragón, sí.

ESPERANZA dijo...

QUÉ POCO CONOCIMIENTO HISTÓRICO SE DESTILAN ESTOS COMENTARIOS. QUÉ GANAS DE MINIMIZAR LO SUCEDIDO, QUÉ VERGÜENZA MÁS ABSOLUTA. DEJEN A LOS HISTORIADORES HACER NUESTRO TRABAJO. DOS MOMENTOS HISTÓRICOS IGUAL DE HORRIBLES, COMPARABLES EN TORTURAS, FALTA DE LIBERTAD, ASESINATOS... REGÍMENES QUE VIVÍAN DEL MIEDO QUE CAUSABAN A SUS CIUDADANOS, DE AMENAZAS Y DE CORTAR TODO TIPO DE INFORMACIÓN A SUS HABITANTES. LES PARECE POCO COMPARABLE? ABRAN UN POCO LAS MIRAS, QUE ENTRE ALGO MÁS D EINFORMACIÓN EN SUS MENTES Y NO SEAN OBTUSOS, SE LO SUPLICAMOS

Oroel dijo...

Querida Esperanza:

Me temo que no comparto su pretensión de ser, por el mero hecho de autotitularse historiadora -que supongo que, efectivamente, lo será-, depositaria única, junto con el resto de sus colegas, de la facultad de opinar, emitir juicios morales o establecer comparaciones entre unos regímenes y otros.

Yo, me deje o no, le parezca bien o mal, esté de acuerdo o no con lo que opine, e incluso asumiendo el riesgo de equivocarme, pienso seguir opinando libremente, emitiendo juicios morales, comparando unos regímenes con otros, valorando si unos fueron más crueles u opresores que otros y si en ello influyó su ideología, las circunstancias o lo que fuere. Y todo ello con libertad. O si lo prefiere usted, con soltura de cuerpo. Con su permiso o sin él.

Carlos56 dijo...

El PSOE rechaza que se obligue a enseñar los crímenes de Stalin

¿Pero de qué estamos hablando, Esperanza?

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Lautaro Salgado dijo...

Estos izquierdistas nunca dicen que las dictaduras marxistas son tan crueles que la gente arriesga la vida por escaparse saltando muros, en un as gomas en el caribe dejando atrás al monarquismo de los castro. Yo tengo familia en Lituania, y en la época del gloriosos imperio del mal soviético ni pa limpiarse el culo tenían papel, y hablo de los 80. viví tres dictaduras en sud américa, en dos de ellas viví realmente, Uruguay, Argentina y Chile. Con mis padres viajábamos de un país a otro si la economía estaba mala en uno, para trabajar o pasear también. Eramos pobres, pero libres a pesar de las dictaduras, pudimos haber pedido para irnos a australia, EEUU, canadá, europa,paises donde se fueron todos los marxistas, ninguno fue a cuba o a la urss. Ellos hablan, viven como burgueses y acusan al resto del mundo de fascistas y no hay más fascistas que los marxistas e izquierdistas. No los dejemos pasar nuevamente, recordemos todos los días lo que hacen e hicieron, millones de muertos, millones de presos en sus propios paises!!!


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