domingo, agosto 22, 2010

La Casa Real de Cataluña

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Mi amiga Collarada me envía estas fotografías del sepulcro de D. Juan de Aragón, “príncipe de la Casa Real de Cataluña” (sic), que se encuentra en el monasterio de Monserrat.

Mis conocimientos de Historia son más bien escasos por lo que he tenido que recurrir a Wikipedia para documentarme.

No he hallado ninguna referencia a la Casa Real de Cataluña. Debe entenderse, por tanto, que cuando se refieren a la Casa Real de Cataluña se están refiriendo, con toda seguridad, pero, extrañamente, sin nombrarla, a la Corona de Aragón, pues no ha habido otra casa real en Cataluña, salvo la Corona española después de la reunificación de las coronas aragonesa y castellana. Omitir ese dato y sustituirlo por la referencia a la Casa Real de Cataluña es una licencia que puede conducir a error a quienes de buena fe y sin conocimientos de Historia lean esa inscripción.

Sólo he hallado, como mis lectores ya imaginarán, la larga lista de los condes de Barcelona. Es a partir de Alfonso II, hijo de Ramón Berenguer IV y doña Petronila de Aragón, cuando se unifican en la misma persona los títulos de rey de Aragón y conde de Barcelona. Fue posteriormente cuando como consecuencia de conquistas y anexiones se incorporarían los títulos correspondientes a los reinos de Mallorca, Valencia, Sicilia, Córcega, Cerdeña y Nápoles, así como, durante breve tiempo, los ducados de Atenas y Neopatria.

Uno de los reyes más emblemáticos para los catalanes es sin duda Jaime I el Conquistador, quien precisamente anexionó a la Corona los reinos de Valencia y Mallorca tras su conquista a los musulmanes. Sus títulos fueron fundamentalmente los de rey de Aragón (1213–1276), de Valencia (1239–76) y de Mallorca (1229–1276), conde de Barcelona (1213–1276), señor de Montpellier (1219–1276) y de otros feudos en Occitania.

Respecto a ese D. Juan de Aragón, enterrado en Monserrat, se le conoce mejor por el nombre de Juan II de Ribargorza, para distinguirlo de otros dos “juanes” de Aragón que siendo infantes de Aragón y virreyes de Cataluña (cargo que primero se llamó lugarteniente o lloctinent), fueron luego reyes de Aragón. Este Juan II de Ribagorza nació en Benabarre en 1457 y murió en Monzón en 1528 (ambas localidades aragonesas, para que no quede duda de su aragonesismo), y la sangre real que corría por sus venas era la de Alfonso de Aragón y Escobar, duque de Villahermosa y conde de Ribagorza y de Cortes, de quien era hijo bastardo. Se da la circunstancia de que también Alfonso de Aragón y Escobar era hijo ilegítimo del entonces infante Juan de Aragón, posteriormente coronado rey de Aragón y Navarra como Juan II el Grande. Llamar “príncipe” a D. Juan de Ribagorza, hijo bastardo de un bastardo, y siendo tan improbables por tanto sus posibilidades de heredar la corona parece un poco excesivo.

Este pretendido príncipe catalán pertenecía además a la casa de los Trastamara, entronizada como consecuencia del laborioso pacto alcanzado en el Compromiso de Caspe; es decir, era de origen y sangre castellana y ni siquiera estrictamente aragonesa y mucho menos catalana.

Fue nombrado virrey de Cataluña en 1512, aunque no tomó posesión de su cargo hasta el 10 de junio de 1513, y hubo de presentar su renuncia un año más tarde por no residir en Barcelona. Muy pocos títulos para los que se le atribuyen en su tumba de Monserrat. Más parece que en lugar de honrarle se le hubiera tomado como pretexto para inventar una Casa Real catalana que nunca existió.

Pero la manipulación de la Historia tiene estos propósitos, llamémosles, instrumentales (como la supuesta muerte heroica de Rafael Casanova). Porque me pregunto qué otros propósitos pudieron animar a quien elaboró el texto de la lápida, dando por supuesto que debía conocer con bastante más detalle la imprecisión (por no decir absoluta falsedad) de lo que estaba redactando.

El nacionalismo se nutre de mitos, pero al menos la mentira, en el caso catalán, no tiene otra víctima que la verdad. En otras partes el nacionalismo no sólo miente, sino que mata.
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15 comentarios:

Alejandro dijo...

A mi la verdad es que toda esta parafernalia de quien era rey de tal o conde de cual nunca me ha preocupado. No creo en los derechos históricos de los pueblos. De hecho no creo en los "pueblos", aún no he tenido el gusto de saludar a ninguno. Y no creo que el pasado remoto deba condicionar lo que pase en la actualidad ¿o nos vamos a poner a defender la anexión de Cataluña a Aragón? Lo que debe condicionar nuestras decisiones actuales es la eficacia, la eficiencia, el sentido común y la prosperidad de los ciudadanos (de todos y no sólo de unos pocos)

Aunque la verdad entiendo que cuando unos se basan en tantas mentiras y manipulaciones, las ganas de tirar de hechos HISTÓRICOS y pasárselos por el morro es casi irresistible.

Para los que no la conozcan, esta es la visión de este asunto de los muchachos de Oregón Televisión. ¡¡Hay que ver como se pusieron los catalanistas!!

Alejandro dijo...

No sé si tiene que ver pero me acuerdo de una vieja anécdota:

Un cardenal estaba en medio de una tertulia cortesana en la que diferentes nobles se jactaban de la nobleza y antigüedad de su linaje. De repente el religioso exclamó:

- Pues yo ASCIENDO de una familia de porqueros, ¿de quién ha dicho que DESCIENDE usted?

Oroel dijo...

Efectivamente, Alejandro, la Historia no sirve de nada (aunque es apasionante), ni debiera condicionar los derechos de los ciudadanos actuales o las decisiones que tomemos. Yo tampoco creo en los derechos históricos y creo que uno de los grandes dislates de nuestra Constitución, que casi él solo ya basta para desacreditarla y desvirtuarla, es el de reconocer los derechos históricos vascos y navarros, fuente de privilegios y en abierta contradicción con algún otro de sus artículos, donde habla de la igualdad de todos los españoles.

Las grandes revoluciones, especialmente la francesa, tuvieron como propósito precisamente la abolición de esos derechos históricos y de clase, para sustituirlos por los de ciudadanía. Algo que aquí, torpemente y por imposición nacionalista, hemos reeditado. Y así nos está yendo.

Tampoco creo en los “pueblos”. No sé si un magrebí afincado en Barcelona que consiga la nacionalidad española pasa automáticamente a formar parte del “pueblo” catalán. O si un gitano pertenece a la vez al “pueblo gitano” y al pueblo de la nación que habita y cuyos derechos y deberes ciudadanos asume o debe asumir. O si existe el pueblo de Ohío o de Utah, o el sioux, o el apache, y no el norteamericano. O si existe el leonés y no el castellano-leonés. O si existe el aragonés y no el zaragozano o el turiasonense.

La pertenencia a un pueblo tiene un componente sentimental o cultural. Lo relevante en materia de derechos y obligaciones es la ciudadanía.

El motivo de publicar este artículo con esa tumba de inscripciones falsas es mostrar aquello de lo que es capaz el nacionalismo, de mentir y falsear datos históricos, de decir a los niños de un campamento que ha perdido España la final del Mundial de fútbol, de proscribir el uso de un idioma y de multar por ello, de matar o de justificar el asesinato... El nacionalismo es una doctrina política repugnante, primitiva, que hunde sus raíces en el tribalismo, que se opone a esos conceptos nobles y evolucionados como la cooperación y la solidaridad humana que han hecho avanzar la sociedad...

No es normal que en nuestro país, visitando un monumento histórico sus habitantes puedan ser engañados, con la connivencia o la directa participación de los poderes públicos, mediante datos e inscripciones falsas. Eso sólo pasa en las dictaduras. Es por eso que esa lápida debe ser denunciada, y a los ciudadanos que visitan Moserrat hay que decirles que por muy hermoso y simbólico que sea el templo en él se les está mintiendo. Esto es, faltando al respeto.

Por cierto, que tratándose de un recinto cristiano, ¡qué poco edificante la mentira!

zaragoza me mata dijo...

Chapó, tan brillante como siempre. Y los nacionalismos tan tristes como nos tienen ya acostumbrados. Que dificil es tener un poco de sentido común.

Anónimo dijo...

Está claro que ambas placas ni de lejos se grabaron en la época del personaje allí enterrado y, por su estilo contemporáneo, estéticamente mimetizado con el monumento antiguo, engaña a cualquiera que no tenga formación Historia del Arte o meramente en Historia.
Seguramente se hizo en la época de la Renaixença más virulenta (siglos XIX y parte del XX) y es una falsificación en la forma y en el fondo como el edificio que la alberga.
De esos polvos vienen los actuales lodos y, en tantos años, la repetición de la mentira cala hasta el tuétano de cualquier persona que no tenga una sólida formación superior.
Goebbels lo expresó de esta forma:“Con una repetición suficiente y la comprensión psicológica de las personas implicadas, no sería imposible probar que de hecho un cuadrado es un círculo. Después de todo, ¿qué son un cuadrado y un círculo? Son meras palabras, y las palabras pueden moldearse hasta disfrazar las ideas”
Aunque su jefe, el colega Adolf, fue mucho más clarico (siempre solía serlo): “el éxito de un anuncio, así sea comercial o político, se debe a la persisten- cia y asiduidad con que se emplea”.
Y así estamos desde entonces.

Noeliuxx dijo...

Me encanta la historia de los reyes. Aquí os dejo un sitio web con los árboles genealógicos de los reyes de Aragón, Castilla, León.....

http://perso.orange.es/pescador2013/dinastia/index_aragon.htm

Anónimo dijo...

Noeliuxx, en el enlace que publicas se nombra por todos lados la Corona Catalano-Aragonesa. Eso no existe. Es una burda invención. Es CORONA DE ARAGÓN. Sin más. Ni menos.

Anónimo dijo...

Y las 4 barras catalanas que tiene el reino de Aragón? Que yo sepa si tanto reino tenia Aragón como que le ponen corona al escudo de arman de los condes de Barcelona

Alberto dijo...

Eso estaria muy bien si fuera verdad. Las cuatro bandas rojas sobre paño amarillo es la señal ( o senyera ) de la casa de Aragon, o casa D´Arago. Tienes aqui mas informacion:

http://es.wikipedia.org/wiki/Se%C3%B1al_Real_de_Arag%C3%B3n

Anónimo dijo...

El ARAGON ORIENTAL o ARAGON MEDITERRANEO, lo que hoy se conoce como Cataluña
fueron territorios sin rey ni entidad juridica propia hasta que no fueron anexionados al
REINO DE ARAGON, por lo tanto Cataluña siempre fue ARAGON pero ARAGON nunca fue Catalan
ni tuvo reyes catalanes, tuvo reyes ARAGONESES nacidos en el territoriO ARAGONES que ahora
se conoce como ARAGON ORIENTAL o CATALUÑA

Anónimo dijo...

El que hizo esa lapida paa empezar esta mas enterado que tu jajajaja, ya que le da el trato de principe de Catalunya, como si fuera un reino, y aunque por mucho que os pese a castellanos para empezar y aragoneses para terminar ,, Catalunya era tratado como un reyno,, basta con mirar la historia con un poco de objetividad,, pero claro de esto no entendeis vosotros.. ala

Pedro Larrauri dijo...

Magnífica entrada y magnífico el comentario. Gracias por su trabajo.

Anónimo dijo...

Interesante, pero ya puestos, porque no desmontas algunos de los mitos fundacionales del nacionalismo español. Para ayudarte un poco puedes empezar con la Reconquista, por ejemplo.

Oroel dijo...

Porque yo no te voy a hacer el trabajo. Hazlo tú. En este foro serán bienvenidas tus aportaciones.

Anónimo dijo...

http://books.google.es/books?id=UiRPAAAAcAAJ&pg=PA333&vq=catalu%C3%B1a+bovaje&dq=jaime+el+conquistador+libro+de+los+hechos&hl=es&output=html_text&source=gbs_search_r&cad=1


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