viernes, enero 07, 2011

Las causas de la crisis

Admitamos que el origen de la crisis ha sido internacional y sus causas, complejas: especulación financiera, ingeniería contable, venta de bonos tóxicos... Pero a nosotros nos ha golpeado más que a nadie. ¿Por qué?

Básicamente, porque hemos hecho las cosas mal, muchas y muy mal. Y especialmente, aunque sin descartar responsabilidades individuales, nuestros gobernantes.

Hoy muestro aquí un ejemplo menor de algunas de esas cosas que hemos hecho mal: inversiones estúpidas, sin necesidad ni demanda, sin uso ni rentabilidad económica o social.

He aquí el hermoso parque de Plaza, en Zaragoza, a unos ocho o nueve kilómetros del centro de la ciudad, que son muy pocos los zaragozanos que lo conocen y menos aún quienes lo frecuentan.
.
Estas dos fotos que siguen nos lo muestran completo, cuando se estaba regando para que arraigara el césped. Cuatro kilómetros de longitud.
.
.
.
En una mañana de primavera, con buen tiempo, un día festivo, con un poco de suerte pueden contarse media docena de paseantes. Ese es el ejemplo de la rentabilidad social del parque.

¿Cuánto ha costado? ¿Cuánto cuesta su mantenimiento?

Multipliquen ahora esa inversión por miles de ejemplos repartidos por toda la geografía nacional, algunos mucho más graves:



Haciendo las cosas tan mal, lo sorprendente sería que no hubiera crisis.
.

jueves, enero 06, 2011

Se me han puesto los pelos como escarpias

.
El inicio de año me ha pillado indolente, y a pesar de los muchos temas que ofrece la actualidad, no me decido a escribir y profundizar sobre ninguno.

Pero sí quiero hacerles partícipes de la intranquilidad que me ha causado saber que China está comprando la deuda española.

Paul Kennedy afirmaba en su conocido libro “Auge y caída de las grandes potencias” que había sido una suerte que la hegemonía mundial en el siglo XX hubiera recaído en los Estados Unidos y no, por ejemplo, en la Unión Soviética. Ha sido una suerte relativa con la que sin duda no estarían de acuerdo las numerosas víctimas del imperialismo americano, pero en términos globales creo que sí, que ha sido una suerte. Porque imagino, sin demasiado esfuerzo, que el mundo hubiera sido mucho peor si en lugar de una potencia democrática hubiera sido una de corte autoritario la que hubiera dirigido sus destinos e impuesto sus normas. Basta mirar cuales eran las condiciones de vida y el nivel de respeto de las libertades ciudadanas de que disfrutó la población de los países que quedaron bajo la influencia soviética. Siempre he pensado que para juzgar un país basta mirar cómo trata a sus propios ciudadanos.

Y mirar la política interior china espanta. A quienes se consideren de izquierdas o simples amantes de la libertad, bastará recordarles que en China están prohibidas las actividades sindicales y, por supuesto, las elecciones libres. Es dudoso que a estas alturas pueda considerarse comunista al régimen imperante en China, que ha evolucionado de una manera sorprendente al neoliberalismo extremo de los albores de la industrialización.


Gran parte del éxito económico de China se debe al llamado “dumping social”, a la producción de manufacturas a bajo coste como consecuencia de la abundancia de mano de obra barata, con jornadas interminables, sueldos de miseria y ausencia de derechos sociales. Producir en esas condiciones le otorga una ventaja competitiva que le permite invadir el mundo con sus productos. La globalización, los acuerdos comerciales y la paulatina liberalización de los flujos de capital y comercio de mercancías están exportando al resto del mundo la desprotección social de los países asiáticos y especialmente de China, empezando por los recortes salariales y la precariedad en el empleo.

Siempre he pensado que las condiciones laborales de producción deberían formar parte de ese paquete de mínimas exigencias técnicas y sanitarias que imponemos en Europa a las importaciones de mercancías. La actual desvinculación existente entre los acuerdos adoptados en el seno de la OMC y la OIT es, simplemente, suicida.

Sea como fuere, China dispone hoy de un exceso de capital que debe invertir. Puede financiar con él el endeudamiento de aquellos países que insisten, gracias a Dios y a diferencia de ellos, en mantener un elevado nivel de protección social. ¿Pero cuanto tiempo podremos mantener esa protección social y esos derechos laborales conquistados a lo largo de los dos últimos siglos si desarmamos la agricultura para comprar materias primas y la industria para comprar manufacturas producidas en régimen de semiesclavitud? Poco tiempo más. Nos estamos poniendo, muy imprudentemente, en sus manos.

El gobierno socialista ha cometido serios errores económicos a lo largo de estos años y muy pocos aciertos, por no decir ninguno.

Incluso vendieron parte de nuestras reservas de oro a precio de saldo, justo antes de que comenzara a subir su cotización mundial.


Ahora nos estamos poniendo literalmente en manos de una potencia emergente, que muy pronto, a lo largo de este siglo, será hegemónica, y que no actúa, ni de lejos, con los principios democráticos con que se ha conducido Estados Unidos.


El vice primer ministro chino, Li Keqiang, ha afirmado que su país quiere ayudar a combatir la crisis de deuda soberana en la zona euro y está dispuesto a ayudar a reforzar las finanzas europeas. “China es un inversor de largo plazo y responsable en el mercado de deuda español y China no ha reducido sino incrementado sus inversiones en bonos españoles. China seguirá atento a este mercado y seguirá comprando”.

¿Por qué? ¿Por qué nos quiere ayudar?

Ahora que China se ha reconvertido al liberalismo, será bueno recordar a Adam Smith: "No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés". ¿Por qué nos quiere ayudar China?: por su propio interés, obviamente.

Que alguien, como Pedro Solbes, que ha equivocado tan gravemente sus predicciones como su estrategia, avale el interés de China añade, en mi opinión, un nuevo motivo de preocupación:


Nuestras cuentas públicas y nuestra balanza comercial siguen siendo deficitarias. Seguimos por tanto aumentando nuestra deuda, que China está dispuesto a comprar.

¿Qué pasará el día que no seamos capaces de hacer frente a las obligaciones que estamos contrayendo con ellos, el día que no podamos pagar los intereses ni devolver lo prestado? ¿Va a tener más consideración con nosotros que la que tiene con sus propios ciudadanos?

No son los Estados Unidos. Es China. (No son los Medici. Es Shylock)
.

sábado, enero 01, 2011

La luz

Vuelvo a lo de siempre: el momento de cabrearse no es este.

El momento fue mucho antes, cuando cabrearse tenía sentido y objetivo: tratar de poner remedio, poner freno a la estupidez, evitar que se cometiera el error (o los múltiples errores que han jalonado estos últimos años en España). Ahora, cabrearse nos sume en la impotencia. Y quizás sólo tenga una virtualidad: hacernos reconsiderar el sentido de nuestro voto -a quienes deban reconsiderarlo-, impedir que quienes nos han defraudado y engañado, aunque nos hayamos percatado tan tarde, puedan volver a hacerlo en el futuro.

Asistimos estos días a la mayor subida de la luz de los últimos treinta años. Un enorme motivo de cabreo.



Por supuesto, después de casi siete años de gobierno socialista, ya pueden imaginar de quien es la culpa de esta espectacular subida: del PP, como no podría ser de otra manera.


El PSOE modificó toda aquella parte de la herencia del PP que no le gustaba, y claramente aquella con más evidente componente ideológico: nuestra participación en Irak, el Plan Hidrológico Nacional y la Ley de Calidad de la Enseñanza. ¿Por qué no modificó o adaptó, siquiera paulatinamente, el sistema tarifario eléctrico, si tan malo era?



Teóricamente, y a pesar de estas subidas, se mantiene la decisión de cerrar la central nuclear de Garoña en julio de 2013. ¿No convendría reconsiderarla?

A mediados de 2009 el ministro Miguel Sebastián decía lo siguiente: «Hay un margen de cuatro años" para que el Gobierno encuentre "una buena alternativa industrial" que garantice "todos y cada uno de los empleos en la región». ¿En la actual situación de crisis económica y aumento del paro creen poder hallar una alternativa a Garoña que mantenga esos empleos? Las cuatro claves desgranadas por Sebastián para justificar el fin de la actividad de la central de Garoña eran mantener una política coherente con las promesas electorales; actuar laboralmente con responsabilidad y que la decisión era técnicamente justificable y energéticamente asumible. ¿Mantiene hoy que es energéticamente asumible después de esta última subida de la luz?

La sustitución de la energía nuclear por la renovable figuraba en el programa electoral socialista. Aunque quizás ocultaron algún dato importante: el enorme coste de esa medida.

.

.
Observen el gráfico. Los países que tienen las tarifas más bajas, Francia, Finlandia y Reino Unido son los que han apostado por la energía nuclear. Los países que tienen las tarifas más altas, Alemania y Dinamarca de forma más significada, y a cierta distancia Italia, han renunciado a ese tipo de energía. Es una decisión en la que hay que valorar ese importante parámetro: el precio.

Observen, además, que el precio de la electricidad en esos países debe ser matizado por el poder adquisitivo de que disfrutan sus habitantes, que es muy superior al nuestro.

Por otra parte, y según cálculos efectuados antes de esta última subida, de cada 100 euros de la factura eléctrica, sólo 53,8 euros son el pago de la energía consumida (34,4 de generación, 4,3 de transporte y 15,1 de distribución), mientras que, por ejemplo, 18,2 son de primas a energías renovables.

El tema es, sin duda, complejo, pero tampoco nos están diciendo toda la verdad. Hay que disimular la incompetencia.
.

jueves, diciembre 30, 2010

Feliz Año Nuevo 2011


.
Para los chinos, 2009 fue el año del buey, el 2010 es el del tigre y el 2011 el del conejo. Felices ellos que, cada año, cambian de animal.

Nosotros ya llevamos más de 6 años con el del ¡¡¡burro!!!
.

Galacho de Juslibol. Zaragoza

martes, diciembre 28, 2010

El profeta desconcertado

Lo describe Ignacio Camacho con su singular maestría: ese es hoy Zapatero, enfrentado al muro infranqueable de la realidad y condenado a anunciar a sus seguidores el fin de la utopía.


La utopía eran sus mentiras, su vanidad, su arrogancia, su sectarismo, su irresponsabilidad y, sobre todo, su inabarcable estupidez: ese progreso inagotable, ese crecimiento imparable, esa extensión de las ayudas sociales, esos papeles para todos, esa creación de “derechos” (curiosos derechos que prescriben cuando se agota el dinero), esa Champions League, ese Plan E, esa economía sostenible…

La utopía era esa “democracia bonita”, tan falsa que coexistía con el pacto del Tinell, con la negociación con ETA, con los abrazos a Chávez… y que ha terminado con el gobierno por decreto-ley -trece en lo que va de año ("prometo hacer del Parlamento el centro de la vida pública", dijo)-, con la militarización del espacio aéreo…

Proclamó que “era el más antinuclear de su Gobierno” y hoy hay que abordar el mayor incremento del precio de la energía producido en más de veinte años. Retiró nuestras tropas de Irak (cero bajas españolas) y nos ha condenado al aislamiento internacional, además de meternos en Afganistán (noventa muertos españoles). Prometió reintegrarnos al corazón de Europa y nunca un presidente rotatorio de la Unión Europea ha sufrido tantos menosprecios y desplantes, que nos han humillado a todos. Anunció papeles para todos y ha hundido el mercado de trabajo. Negoció con ETA y retrasó su fin cuatro años. Concedió un Estatuto a Cataluña claramente inconstitucional, diga lo que diga ese desacreditado Tribunal Constitucional comprado y/o amenazado, y los nacionalistas ya anuncian su “transición nacional” ("con este Estatut queda resuelto el encaje de Cataluña en España para los próximos veinticinco años", dijo) Derogó por decreto la Ley de Calidad de la Enseñanza y el informe PISA certifica nuestro fracaso educativo. Nos dijo que estábamos mejor preparados que nadie para afrontar la crisis y nos ha conducido al abismo. No lleva todavía siete años de gobierno y hemos retrocedido a los niveles de renta y poder adquisitivo de hace nueve (sin valorar todavía los nuevos recortes a los parados de larga duración y las nuevas subidas de precios de los productos básicos)…

Hoy hay una mayoría de ciudadanos indignados con Zapatero, recién arribados a ese estado de indignación en cuanto se han dado cuenta de que les ha mentido. Han tardado.

Porque quienes nos adelantamos en la indignación, quienes nos manifestamos varias veces en la legislatura pasada, quienes advertimos de lo que estaba pasando y lo que se avecinaba no éramos ciudadanos responsables e informados que avisábamos, no. Sólo éramos fachas y antipatriotas.

Es hoy cuando se descubren las mentiras de Zapatero, pero no es ahora cuando se producen, sino entonces, cuando advertíamos de que mentía. Lo que ahora se está cosechando no es otra cosa que el fruto de lo que entonces se sembraba.

Mucha gente se ha dado cuenta ahora de que seguían a un cantamañanas incompetente y fatuo. Tarde, muy tarde.

Ahora nos toca a todos disfrutar de lo votado.
.

Número de visitas