viernes, marzo 12, 2010

Balones fuera


-¿Qué opina sobre las declaraciones del expresidente de Asael, Jesús Solá?

-Lamento no poder contestarle, no sé a qué declaraciones se refiere.

Ambas, pregunta y respuesta, pueden leerse en el blog de José Ángel Biel.


Las declaraciones por las que le preguntan y que dice (increíblemente) desconocer son estas:


¿José Ángel Biel no lee la prensa aragonesa? ¿Ni siquiera cuando informa de aquellos asuntos que atañen tan directamente al partido que preside?

Más bien parece que no sabe qué decir al respecto. Y es que, ciertamente, cualquier cosa que se diga al respecto puede ser contraproducente. Biel en estado puro.

“No hables, José Ángel, que es peor”.
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jueves, marzo 11, 2010

Uno de los mejores artículos que he leído últimamente

La Administración cerca; el Poder lejos.

Sepa que, como norma básica, se debe impedir que el administrador vea la cara al administrado. Se evitará así, mi estimado español, que este vea a un pariente o amigo al que le resultará difícil no beneficiar.

Luzlandés: de San Juan de Luz, en las Landas francesas (si no me equivoco).

Falacia

Mi estimado español. Reparad en una falacia más con la que se os viene engañando una y otra vez. Por supuesto, se os engaña porque vuestro pueblo y vos mismo sois dados a vivir del cuento. Os estimáis poco, señor, y concedéis crédito a todo aquel que dice preocuparse por vosotros. Tal parece que ser objeto de la mentira os tiene sin cuidado. Pues bien, señor, comprenderéis que a mí, luzlandés, aún me afecte menos, si bien, las consecuencias de estas acciones me afectan directamente y de modo doloroso en ocasiones.

La gran patraña es esta: la descentralización autonómica permite acercar la administración estatal al ciudadano.

Verá, mi sufrido español. Una cosa es acercar la ventanilla al ciudadano al que se ofrecen servicios estatales y otra cosa, muy distinta es aproximarle los centros de decisión. El Estado, por definición, es una decisión única, una voluntad de marcha en común, un acuerdo de todos sobre las normas generales de convivencia. Multiplicar los centros de decisión es quebrar, trocear al Estado y no digamos si se transfiere la capacidad legislativa. Un Estado así, señor, desaparece en poco tiempo, se diluye en las autonomías. Muere. Es lo que le sucede, español, a vuestro Estado que fenece poco a poco y huele ya a descomposición. ¿Qué administración de un Estado moribundo se acerca, pues?

Por lo mismo, se descomponen, señor, vuestros partidos, que hoy son más partidos que nunca, al no existir ya política nacional porque no hay nación. Excepcionalmente, denominaciones de antaño se mantienen aún y nos sorprenden como un edificio en pie tras un bombardeo arrasador, Radio Nacional de España, por ejemplo. ¿Dudáis acaso de que no sea denominada Radio Estatal de España? Aguardad y os ganaré la apuesta.

Pero hay más, señor, no solo es que no se acerca la administración del Estado inexistente ya. Es que el peligro de corrupción se acrecienta en la medida en que el poder del Estado se transfiere, señor. Sepa que, como norma básica, se debe impedir que el administrador vea la cara al administrado. Se evitará así, mi estimado español, que este vea a un pariente o amigo al que le resultará difícil no beneficiar. ¿Dudáis de lo que digo?

José Fco. Luz Gómez de Travecedo. Médico.

Publicado en el Diario de Teruel. 9 de marzo de 2010
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Tico tico


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El eterno pasmado

Una fantástica entrada sobre la otra cara del fascismo: el antifascismo.

Sólo cambia el uniforme y las consignas, pero el fondo es el mismo: la imposición por la fuerza…


Pero, ¿y cuando la imposición (de una norma intolerable, injusta, arbitraria…: la rotulación en catalán, la inmersión lingüística…) procede del Poder, que además se presume investido de la legitimidad de imponer coercitivamente el cumplimiento de las leyes?

Me refería yo a esa impostura de quien dice ser un adalid de las libertades, y ante esos abusos del Poder (quien detenta el Poder tiende a abusar de él) mira hacia otro lado, clamorosamente. Pero esa es otra cuestión.

Hace ya muchos años leí algo sobre “el dilema de la ley injusta”. ¿Se acata? ¿Se desobedece?

Otro motivo de pasmo, quizás, para el eterno pasmado.
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miércoles, marzo 10, 2010

La ciénaga política aragonesa

Durante mucho tiempo se habló del estanque dorado catalán, donde nunca pasaba nada, pero en cuyo fondo se acumulaban sucesivas y cada vez más gruesas capas de limo en fermentación.

Algo parecido podría decirse de la política aragonesa, en donde bajo una lámina quieta de aparente calma -esa estabilidad política, tan valorada- se ha ido gestando una auténtica ciénaga.

Hace ahora poco más de un año, el presidente aragonés Marcelino Iglesias pronunciaba un discurso en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.

Uno de los rasgos que destacaba es el de la estabilidad política, que ha sido algo que ha ponderado en repetidas ocasiones, como consecuencia de la solidez del pacto alcanzado en Aragón entre el PSOE y el PAR. Una estabilidad que él sin duda conceptúa como positiva.

Vean qué dice en su discurso:

“La consecuencia ha sido palmaria: nuestros sistemas representativos, central, autonómico y local, arrojan un nivel de estabilidad política que, como mínimo, podemos calificar de satisfactorio. El sistema electoral español, por más que sea objeto de constantes reproches, es el responsable en gran medida de esa indudable estabilidad. Ha sido capaz de eliminar los caciquismos y alejar rasgos populistas tan habituales en otros entornos políticos”.


Cualquiera que viva en Aragón (o en Andalucía… o realmente en cualquier parte de España) podría preguntarse: “¿Ha sido realmente capaz de eliminar los caciquismos? ¿Pero es que no tenemos en Aragón un entramado comarcal que no es otra cosa que la consagración a gran escala del caciquismo más descarado e ignominioso?

Una estabilidad que sin duda ha permitido hacer muchas cosas en silencio, no todas positivas ni presentables ni ejemplares, con discreción e impunidad.

El ejemplo más patente de lo que digo serían las declaraciones de Jesús Solá en el Periódico de Aragón del domingo 7 de marzo de 2010.


Unas declaraciones que suponen toda una confesión de parte y ante las que muy posiblemente no ocurrirá nada: ni la Fiscalía actuará, ni la oposición solicitará la comparecencia urgente de algún consejero que se cita. Y ello a pesar de la temenda gravedad de lo que allí se dice.


(¿Qué habrá querido decir el autor de ese artículo con “rivera (con uve)”? ¿Se referirá acaso al apellido de algún político aragonés? ¿Se referirá al apellido de algún fiscal? ¿Se referirá a alguna coincidencia de apellidos?)

Pero posiblemente el caso de Solá sea sólo un ejemplo, no el mayor ni el más grave. Tampoco el de la alcaldesa de la Muela a pesar de su intensa repercusión mediática.

Vean aquí un testimonio ya antiguo, pero tremendamente actual:


No tenía razón el autor de esa carta: la estabilidad política aragonesa no era (sólo) consecuencia de la omertá.

Observen que si algún pacto de silencio hubiera, cuando ese pacto se ha roto, como ha hecho Jesús Solá -con su imprudencia o su incontinencia o su despecho- tampoco pasa nada. Quien tiene el deber de actuar no actúa. Ni la sociedad exige que lo hagan.

Desistimiento. Resignación. Conformismo…
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Transparencia (1)

He recopilado unos cuantos artículos aparecidos recientemente en la prensa aragonesa, que resumen mucho mejor de lo que yo pudiera hacerlo lo que está ocurriendo en Aragón en estos últimos años, hasta llegar a la situación actual, ciertamente repugnante.

Los voy a enlazar, aquellos que se pueda, o transcribir directamente en los próximos días.

Permítanme resaltar una frase de Rosa Plantagenet, Secretaria General del Partido Popular en Aragón:

"Precisamente porque la opacidad resulta muy confortable para los corruptos, creo que el grado de compromiso de los gobiernos en la lucha contra la corrupción debe medirse, más allá de sus declaraciones retóricas, por su compromiso con la transparencia de su gestión y el grado y cantidad de información que suministran a los ciudadanos”.

¡Bingo! Esa exactamente es la cuestión.


Y a continuación un artículo de Mikel Iturbe, director adjunto del Heraldo de Aragón:

Un signo de mala salud

La voluntad de defensa de la transparencia se demuestra, al igual que el movimiento, andando. El empeño democrático por la información no puede ser entendido como un incordio o una tarea ajena a la actividad de una empresa pública. El derecho a pedir información y la obligación de trasladarla conforman el corpus básico de todo funcionamiento parlamentario; eso sí, siempre de que se esté convencido de que la exigencia actúa como la mejor de las garantías para la defensa del sistema.

Cuando el Gobierno de Marcelino Iglesias ofreció al Partido Popular un asiento en los consejos de administración de las principales empresas públicas, lo que en realidad estaba proponiendo no era más que un fraude a las Cortes regionales. Bajo un supuesto barniz traslúcido, el PSOE lograba frenar al PP en sus demandas de información, a la vez que lo convertía en responsable solidario de las decisiones adoptadas. ¿Qué sentido tenía entonces informar al Parlamento regional si la oposición ya se encontraba imbricada en la red de empresas públicas? Sacar de las Cortes aragonesas la información sobre el funcionamiento de la corporación ha sido una obsesión que ha perseguido a este Gobierno, incapaz hasta la fecha de ofrecer a los partidos de oposición una documentación veraz, clara y alejada de interpretaciones partidistas.

Faltan instrumentos de control sobre la gestión de las empresas públicas, al igual que no existen mecanismos solventes -por ausencia de un sistema continuo e independiente de información- sobre la forma y modo como se gasta el presupuesto de la Comunidad. Sin una Cámara de Cuentas -en teoría habría de constituirse a finales de este mes de marzo- y sin, lo que es aún más importante, la voluntad de ser y sentirse auditado, cualquier Gobierno podrá hacer y deshacer a su antojo. Cuando las respuestas a los cientos de preguntas de la oposición -en esta ocasión fruto del trabajo del PP, pero en la anterior legislatura empeño idéntico de CHA- son escritas bajo el signo del desdén, es urgente que valoremos cómo se encuentra nuestra salud democrática.

(Artículo de Mikel Iturbe, publicado en "Heraldo de Aragón" el 3 de marzo de 2010)
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martes, marzo 09, 2010

Se me ha escapado una carcajada


Pregunto: ¿el chivatazo del bar Faisán forma parte de la lucha contra ETA?

¿Y tiene algo que ver la participación del ex director de la Policía, Víctor García Hidalgo, en el chivatazo a ETA con su nombramiento como consejero general de la Caja Vital a propuesta del Partido Socialista? Porque recordemos que este hombre se encuentra citado como uno de los implicados en el chivatazo según un informe de la policía.

Pero Rodríguez ahora exige lealtad, él que ha sido desleal con todos, todo el tiempo. El que hace dos meses no quería pactos. El que ha mentido desde el primer día...


La desvergüenza de este personaje no parece tener límite.
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