domingo, abril 04, 2010

El iluminado


Quizás no es un personaje sectario, irresponsable y mendaz como yo le suponía. Quizás ni siquiera sea estremecedoramente tonto.

Si la conversación que transcribe Pedro J. Ramírez es cierta, como debe suponerse en quien escribe crónica periodística y no ficción, Rodríguez Zapatero es más peligroso de lo que imaginábamos: es un iluminado.


El enlace ha sido obtenido del blog de e-pésimo, a quien doy las gracias por la documentación que pone a nuestra disposición.
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El azud del Ebro, en Zaragoza

Una peligrosa trama de captación clientelar

Llevo tiempo queriendo escribir sobre las comarcas. El Heraldo de Aragón se me ha adelantado publicando hoy un interesante dossier sobre el tema, que no resulta ciertamente tranquilizador.



Creo haber contado esto ya en alguna ocasión. Hace muchos años, cuando se estaba poniendo en marcha la comarcalización aragonesa -gobernaba entonces Santiago Lanzuela en inevitable coalición con el inevitable PAR- coincidí en un viaje de tren con un diputado del PP en las Cortes de Aragón, hoy desaparecido, creo, de la vida política. Hablamos del tema. Recuerdo haber dicho que creía que las comarcas no iban a ser otra cosa que una trama de captación clientelar. Empleé, estoy seguro, esas palabras precisas, porque luego las he empleado muy a menudo, repitiéndolas. Hoy sé que me quedé corto, muy, muy corto.

Años después, hablando con un militante del PSOE, de los que disfrutan de un cargo en la Administración, gracias, por supuesto, a su militancia, éste me dijo, más o menos textualmente: “todos sabemos lo que son y para lo que sirven las comarcas, todos estamos hartos de ellas, pero todos las votamos: se aprobaron por unanimidad. O sea, que eso es lo que hay”. Y efectivamente, tenía razón. Las comarcas fueron en su origen una reivindicación del PAR y hoy son un empeño personal de Biel,  y ninguno de los dos grandes partidos nacionales le han negado nunca nada al PAR. El hombre, como era de imaginar, las está rentabilizando y empleando para estructurar su partido. Porque desde entonces, si no estoy equivocado, siempre las ha gestionado el PAR.

¿Porque, para qué sirven las comarcas? Sus defensores apelan, claro, al consabido principio de subsidiariedad.  Pero tantas administraciones solapadas incrementan el gasto y sobre todo el riego de caciquismo.

Tomo prestadas las palabras de José Fco. Luz Gómez de Travecedo, médico de Teruel:

Una cosa es acercar la ventanilla al ciudadano al que se ofrecen servicios estatales [o autonómicos] y otra cosa, muy distinta es aproximarle los centros de decisión. Pero es que el peligro de corrupción se acrecienta en la medida en que el poder del Estado [o de la autonomía] se transfiere. Como norma básica se debe impedir que el administrador vea la cara al administrado. Se evitará así que este vea a un pariente o amigo al que le resultará difícil no beneficiar.

Es por ello que creo que una cosa es la descentralización administrativa, que actualmente puede resolverse en gran medida mediante el uso de Internet y herramientas telemáticas y la prestación de servicios elementales como la educación y la sanidad, que ni siquiera requiere descentralización administrativa, sino poner los medios materiales y humanos para ello; y otra muy distinta la descentralización política, absolutamente inadecuada y contraindicada para pequeñas entidades de tamaño comarcal. Se incrementa con ella el caciquismo y el clientelismo, se incrementa el gasto, se despilfarran recursos que debieran ir a la inversión y a la prestación de servicios, se crean puestos de trabajo “vacíos”, sin sentido, utilidad y contenido (cargos absurdos, por ejemplo, de defensores comarcales del consumidor o de promotores de turismo, creados a medida de determinadas personas). No hay forma así de crear ni mantener economías de escala. Ese modelo es insostenible, oneroso e inútil. Y alienta, como advierte Gómez de Travecedo, todo tipo de corruptelas.

Creo recomendable el estudio en detalle del Portal de la Comarcalización de Aragón.  Podrán observar algunos detalles que a mí me ponen la carne de gallina.

En el apartado denominado “Las transferencias a las comarcas. Traspasos económicos” se dice textualmente: La financiación del proceso de comarcalización no ha supuesto un incremento del presupuesto general de la Comunidad Autónoma, todo el proceso se enmarca en el principio de “coste cero”. Estoy seguro de que eso es directamente falso. Ya no hablo de la transferencia de competencias y servicios que antes prestaba la administración autonómica, que estoy seguro de que también se ha encarecido notablemente, sino de la creación de órganos políticos, construcción de sedes, coches oficiales, sueldos de los consejeros, presidentes, asesores e incluso jefes de gabinete... No me creo el “coste cero”.

Pero hay más: La dotación para el coste de funciones y servicios transferidos, el fondo para gastos de personal y el Programa de Política Territorial son aportaciones con carácter incondicional, no finalistas ni sujetas a justificación. Esto supone que las comarcas puedan ejercer sus competencias en un marco de plena autonomía de gestión, pudiendo establecer sus propios criterios de actuación y marcar las prioridades entre las funciones y servicios en las que son competentes. Eso quiere decir, ni más ni menos, que las comarcas se instituyen como una nueva administración autónoma, que no debe rendir cuentas de la gestión de esos fondos ante las Cortes de Aragón. Algo peligrosísimo.

Respecto a los trabajadores de las comarcas observen que el Portal no incluye datos desde el año 2005 y que el personal funcionario representa, como señala hoy el Heraldo, sólo el 6% del total de empleados. ¿Con qué criterios se ha contratado al personal no funcionario? ¿Tienen autoridad las Cortes de Aragón para supervisar y controlar esos criterios de contratación del personal al servicio de las comarcas? Seguramente no.

Y respecto a los presupuestos, de nuevo el Portal no ofrece ningún dato desde 2005.

Y lean, por último, el comentario, que esta vez creo que peca de ingenuo, de la Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa: El necesario control de la Función Pública comarcal.

Como decía hace poco mi admirado Manuel Martín Ferrand: “La prudencia aconseja librarse de los monstruos”. Un consejo especialmente aplicable a las comarcas aragonesas, que, en mi opinión, sobran.

O por acabar con la cita de un buen amigo mío: “La Administración cerca; el poder lejos”.
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sábado, abril 03, 2010

Monte Cuculo y valle ancho del Aragón

Tenias y lombrices

Hoy vamos a hablar de parásitos. ¿Porque, qué otra cosa son los corruptos?

Hay muchas clases y formas de corrupción, y aunque puede haber personas que se especialicen en una de ellas, no es descartable que el que le coge gusto y observa el provecho que se obtiene, las pruebe y ejerza todas o buena parte de ellas, y sus múltiples posibilidades y variantes: cohecho, soborno, prevaricación, nepotismo, información privilegiada, malversación de caudales públicos… Los asesores que cobran del presupuesto público pero trabajan para el partido tal como ocurre en Andalucía y Aragón, la colocación de familiares en las empresas públicas, la condonación de las deudas de un partido por parte de una afamada caja de ahorros catalana…, todo ello es, a mi juicio, corrupción, aunque la Fiscalía mire hacia otro lado. Posiblemente, también ese desvío de la mirada por parte de la Fiscalía sea corrupción.

Pero si con los parásitos se pueden hacer clasificaciones taxonómicas, también deben poder hacerse con los corruptos. La taxonomía, empero, requiere un grado de rigor al que yo no pretendo llegar en este blog, aunque tampoco me permitiré descuidarlo demasiado. Es por eso que me voy a limitar a, y les ruego me permitan, una observación superficial y quizás subjetiva.

Estoy convencido, y perdónenme la parcialidad, de que el PSOE ha robado tradicionalmente mucho más que la derecha. Los lectores más jóvenes quizás no guarden memoria del largo periodo en que gobernó Felipe González y que acabó como el rosario de la aurora: Fondos reservados, FILESA, el despacho de Guerra

Sólo hay que revisar el famoso Índice de Percepción de la Corrupción de Transparency International y superponerlo con la serie anual de los gobiernos de uno y otro signo.

Pero hay una diferencia notable entre el PSOE y el PP. Éste último no es inmune, por supuesto, a la corrupción. La tentación y el factor humano existen. Y existen para ambos.

Pero mientras que la corrupción en el PSOE es más amplia, generalizada y, llamémosla, participativa, la del PP está protagonizada -siempre, por supuesto, desde mi particularísimo punto de vista- por lo que llamaríamos “trincones”: unos tíos listos y, digamos, bastante más egoístas que los corruptos socialistas. Es decir, en el PP la gran mayoría de la militancia es honrada, mientras los corruptos son unos pocos, pero que se enriquecen mucho y de forma desproporcionada, y por ello mismo, cuando son descubiertos, sus casos tienen una gran repercusión mediática. No se puede generalizar, por supuesto. El caso Roldán sería en este contexto una excepción a la regla.

Pero la ventaja de la corrupción participativa es que al ser más extendida no genera tantas envidias; es más difusa y se nota menos; cuando se desvela genera menos escándalo, porque el botín individual es comparativamente exiguo -aunque el montante global sea ingente-; y permite crear una trama clientelar fuertemente motivada y casi, casi incondicional, al menos mientras dure el reparto. El presupuesto global de las empresas públicas aragonesas es astronómico, pero repartido entre familiares y militantes, a los que se coloca de forma preferente y privilegiada, no suscita tanto escándalo como si todo ello se lo repartieran entre tres. La injusticia no es menor para las decenas de miles de parados que, a lo mejor con más méritos y preparación, en Aragón no disponen de la información y contactos requeridos para obtener trabajo. Pero a pesar de ser un secreto a voces, con miles de agraviados, todavía no se ha producido el escándalo que haga caer al Gobierno. Ni es previsible que se produzca.

Sin embargo, estoy convencido que el daño global causado en Aragón, o en Andalucía, por poner otro ejemplo conocido, por las tramas clientelares de las empresas y comarcas es muchísimo más grave que si aquí nos hubiera surgido un Jaume Matas, a fecha de hoy sólo presunto. 

El ejemplo de este personaje es exactamente el opuesto. Mientras que las tramas clientelares, extensas y a la vez difusas, suscitan una especie de resignada aceptación social, la existencia de un solo protagonista principal y su desmesurado enriquecimiento provoca un comprensible escándalo.

Aplicada esta reflexión al mundo de los parásitos intestinales, estaríamos hablando de la importante diferencia entre las tenias y las lombrices. La más famosa de las tenias es la solitaria, que alcanza gran tamaño. Sólo ella se basta para debilitar al hospedador.

Las lombrices en cambio parasitan al hospedador por miles.

Lejos de mi ánimo sugerir que el PP debiera cambiar de metodología en la práctica de la corrupción. Al revés, debe librarse de los trincones sin vacilación.

Pero es la sociedad la que debería aprender a distinguir ambos tipos de parasitosis y reaccionar con idéntica energía ante ellas. Hay que ser intolerante ante ambas. Porque quizás aquella que tolera más, es precisamente la más extendida y por ello mismo la más grave y lesiva.
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viernes, abril 02, 2010

Transparencia

De entre todas las iniciativas que puedan adoptarse en la lucha contra la corrupción, más que cualquier organismo de control que pueda crearse, por muchos que sean (Fiscalía Anticorrupción, Defensor del Pueblo o Justicia de Aragón, Intervención, Tribunal de Cuentas…), nada hay más eficaz que la transparencia, el permanente escrutinio público…

Contra corrupción, transparencia, por Rosa Plantagenet

Miren que dice Rosa Plantagenet: “Precisamente porque la opacidad resulta muy confortable para los corruptos, creo que el grado de compromiso de los gobiernos en la lucha contra la corrupción debe medirse, más allá de sus declaraciones retóricas, por su compromiso con la transparencia de su gestión y el grado y cantidad de información que suministran a los ciudadanos”.

La región más transparente, por José María Barreda

Y fíjense qué dice José María Barreda: “La falta de publicidad, el oscurantismo, favorecen las conexiones ilícitas en las que prolifera la corrupción. La falta de participación ciudadana, privada de información útil y saturada de eslóganes, favorece el enquistamiento de los grupos de poder y las redes clientelares en las que se agotan los impulsos democratizadores”.

Y frente a ello, el comportamiento del Gobierno de Aragón:


La petición se realizó el pasado 2 de diciembre y hasta el momento no han podido conocer su contenido.



Si algo caracteriza al Gobierno de Marcelino Iglesias es su opacidad.

Y es que, en palabras de José María Barreda: “Los dictadores, como el príncipe de las tinieblas, no aguantan la luz del día”. Tampoco los corruptos, añadiría yo.

¿Se referiría Barreda a su compañero de partido, Marcelino Iglesias?
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jueves, abril 01, 2010

La frase del día

"He oído muchos comentarios sobre Delibes. Llamó mi atención la gran estupidez de quien dijo que era una buena persona, aunque era de derechas”. José Luis de Arce. En el Heraldo de Aragón de hoy, día 1 de abril de 2010.
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